La CMM Mercury una de las herramientas de metrología más actuales
#Part of the future

Metrología: cómo medimos la precisión

A pesar de la moderna sonoridad de su nombre, la metrología está considerada una de las ciencias más antiguas. No en vano, hace ya más de 7.000 años que el hombre eligió su propio cuerpo como base para las primeras unidades de medida. Todo comenzó con la pulgada, el palmo, el codo, o el pie, pero obviamente hemos avanzado mucho desde entonces.

Hoy en día, la metrología sigue jugando un papel fundamental en nuestra sociedad. Especialmente en tareas de fabricación industrial como las que realizamos en ORAN. Su utilidad está tan asentada que muchos de los productos que usamos diariamente son como son gracias a sus meticulosas capacidades métricas. Y es que su uso resulta crucial para alcanzar los más altos estándares de calidad y competitividad exigidos actualmente en la producción industrial.

Conocedores de la importancia la robustez de los procesos, verificados por un control estadístico, nuestro equipo de calidad está perfectamente equipado para realizar esta supervisión de forma completamente automatizada, permitiéndonos ser más ágiles en las validaciones de producción y dar un mejor apoyo a las líneas de fabricación.

CMM Mercury, una inversión para potenciar la calidad y la flexibilidad

Por ello, en ORAN, hemos ampliado nuestras capacidades añadiendo una máquina híbrida: medición por coordenadas (CMM) y escaneado láser. Esta tecnología ofrece mediciones ultra-precisas de los objetos para el control de calidad de fabricación, la homologación de componentes y ayuda en la ingeniería inversa. Sus prestaciones son tan avanzadas y flexibles que podemos realizar controles muy completos de forma muy ágil y rápida.

En ese sentido nuestra máquina CMM, MERCURY C pertenece a la última generación de máquinas  de medición horizontal tipo “Console”. Gracias a un sistema que optimiza el uso de un amplio número de sensores punto a punto, continuos y sin contacto, se obtienen precisiones asombrosas. Aún más impresionante si tenemos en cuenta la compensación de temperatura por eje y pieza, o su sistema de corrección “Short Step Correction” para mejorar el rendimiento.

Detalle del laser de la MERCURY C, que permite medición sin contacto garantizando que las tareas de metrología se realizan de manera rápida y eficiente

Pero a efectos prácticos, sobre todo nos permite profundizar aún más en uno de nuestros valores más arraigados: la flexibilidad. No solo porque la velocidad de escaneado está potenciada por su láser de adaptación automática. El gran alcance del brazo de medición y la gran mesa de trabajo permiten medir varias referencias en serie, sin necesidad de cambiar los útiles de medición (que hay que alinear cada vez que entran en la máquina).

En definitiva, una herramienta que verifica la precisión y repetibilidad de nuestro trabajo con garantía de calidad.